*Era tan feliz que las perdices le huían.

4 comentarios:

  1. Qué cómico e hiperbólico te ha salido esto. ¡Un aplauso!
    Besos
    JM

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  2. Definitivamente, no me gustaría ser perdiz ¡Pobrecitas, jajaj!

    Me encantó, Ruequita.

    Cariños, M.

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